Guía de la siembra y cultivo de patatas

Guía de la siembra y cultivo de patatas
Macarena Díaz
10 minutos

Hoy estamos hablando de la siembra y el cultivo de la patata, una hortaliza básica de nuestra dieta, ya que la siembra de patatas ecológicas en el huerto familiar no sólo es posible, sino que también puede dar grandes satisfacciones. Esto es especialmente cierto en lo que respecta a la calidad del producto, que, al ser cultivado de forma independiente, es mucho más controlado. Las patatas, para estar sanas y exuberantes, requieren una serie de técnicas y trucos que intentaremos explicar aquí.

En este artículo tratamos de entender, en primer lugar, cuáles son los suelos más adecuados, el momento y la forma de sembrar el tubérculo, y el tipo de riego necesario. Veamos también los tratamientos de cultivo necesarios, sin olvidar la defensa biológica antiparasitaria. Pero empecemos en orden y conozcamos mejor la planta.

Origen y distribución de la patata

La patata es originaria de Sudamérica y procede de países como Perú, Chile y Bolivia. Después de las expediciones de Cristóbal Colón, comenzó a extenderse al viejo continente. Primero en España, luego en Irlanda e Inglaterra, luego también en Italia, donde comenzó a cultivarse hacia 1600. Su difusión a gran escala y su uso en la nutrición humana se afirmaron en la segunda mitad del siglo XVIII. En Europa, el cultivo de la patata ocupó un lugar destacado en los países del norte, donde se encontraron condiciones edafoclimáticas muy favorables.

La planta de papa

Hojas y flores

La patata, Solanum tuberosum, es un cultivo herbáceo anual perteneciente a la familia de las Solanáceas; los tomates y las berenjenas también pertenecen a esta familia botánica; la planta, de aspecto caespitoso, tiene tallos cuadrangulares, pilosos, verdes, de color verde, rojizo y a veces marrón rojizo; las hojas se alternan, son pinnadas y están compuestas por un número de hojas de entre 5 y 9. Las flores son hermafroditas y pueden ser de color blanco, rosado o violeta. Se encuentran en los corimbos apicales o axilares.

Raíces

Las raíces de la planta de la patata son clasificadas, superficiales y tienen numerosas ramas capilares. Los estolones se alejan del tallo y se hinchan en el ápice, dando lugar al tubérculo, es decir, a la patata. Dependiendo de la variedad y de las condiciones ambientales, la planta genera menos o más estolones, es decir, tubérculos.

Fruta

El fruto es una baya con 150-300 semillas. Las patatas de un mismo cultivo pueden diferir en tamaño, forma y número. Las variedades difieren en el color de la pulpa y en las características del tejido tuberoso externo, es decir, la piel.

Cultivo de papa

Características del tubérculo y reproducción

La patata suele reproducirse por multiplicación vegetativa, es decir, mediante patatas de siembra (patatas de siembra) Sólo para la constitución de nuevas variedades se utiliza la pequeña semilla.El número de yemas aumenta, pasando de la parte basal (también llamada umbilical, porque es el origen del estolón) a la parte apical, llamada corona.

El ciclo biológico del cultivo de la papa

El ciclo biológico del cultivo de la patata, a partir del tubérculo, dura, según la variedad, de 3 a 5 meses. Sin embargo, a partir de la semilla, este período se extiende de 5 a 6 meses. La patata de siembra, después de la cosecha en plena madurez, tiene un período de latencia natural de unos 2 meses. Después de este período, y con temperaturas superiores a los 6-8 grados, germinan las yemas latentes, y a partir de ahí se forman las plantas jóvenes, como las patatas de siembra o las patatas de siembra ecológicas. Lamentablemente, las patatas que habitualmente encontramos en el mercado están sometidas a tratamientos antigerminación.

Pre-germinación

Por regla general, la brotación se inicia antes de sembrar las patatas. Esta técnica se utiliza para condicionar el proceso de brotación del tubérculo que, una vez colocado en el suelo, continuará desarrollándose. De esta manera, la siembra temprana también puede llevarse a cabo sin tener que esperar a que las condiciones climáticas sean óptimas.

La germinación previa de los tubérculos debe comenzar unas 4 semanas antes de la siembra. Para ello, los tubérculos se colocan en cajas especiales que se colocan en salas con paredes blancas para mejorar la iluminación. La temperatura de la habitación debe estar entre 8 y 14 grados, con un alto grado de humedad, para favorecer la brotación, lo que favorece la formación de brotes cortos, robustos y en cuclillas, preferibles a los que son demasiado alargados y deshilachados.

Emergencia, crecimiento vegetativo y floración

La germinación de la flor de la papa suele seguir a la emergencia. En esencia, la planta joven, que emerge inmediatamente a temperaturas de 12-15 grados, es muy sensible a los retornos fríos, muy frecuentes en primavera. Una vez que la planta de patata ha pasado la fase de emergencia, comienza el crecimiento de la parte epigea. El período de tiempo varía dependiendo de la variedad, temperatura y fertilidad del suelo, y una vez finalizada la fase de crecimiento, el siguiente paso es la floración.

Formación de tubérculos

La formación de los tubérculos comienza poco antes de la floración y se puede observar por la hinchazón de los estolones y sus ramificaciones. La fase de maduración de la patata puede ir seguida de un amarillamiento progresivo de las hojas y los tallos. Al final del período de crecimiento, el tubérculo está cubierto por una capa de células suberosas que lo protegen, haciéndolo preservable. El número de tubérculos que puede generar una sola planta, además de la variedad, puede estar vinculado a factores climáticos. La variabilidad en el tamaño de la papa, por otro lado, también puede estar relacionada con las características químico-físicas del suelo.

La patata está lista para la cosecha cuando las hojas de la planta se ponen amarillas y los tallos se secan.

Requisitos medioambientales y período de siembra de las patatas

El cultivo de la patata prefiere un clima templado frío, por lo que se adapta bien a las zonas de montaña, pero lo que teme es un frío intenso. Las hojas con temperaturas alrededor de la congelación están dañadas. A temperaturas inferiores a 0 °C se congelan y mueren. Por esta razón, los frecuentes retornos de las heladas primaverales son muy temidos, incluso el tubérculo, cuando los valores están por debajo de -1 ° / 3 ° comienza a congelarse.

Por lo tanto, es una buena idea que las patatas se siembren a partir de finales de febrero, en las zonas montañosas más suaves, y que continúen hasta los meses de abril y mayo en las zonas montañosas más frías. Al ser un tubérculo, y por tanto una hortaliza de raíz, la mejor luna para sembrar patatas es la que se encuentra en fase de menguante, y en lo que se refiere a la correcta formación de los tubérculos, la mejor temperatura está entre 16 y 26 °C. Temperaturas superiores a 35 °C pueden causar problemas en la acumulación de sustancias azucaradas presentes en el fruto. Además, la acumulación de almidón puede verse comprometida.

El terreno

La patata se puede considerar una planta que se adapta fácilmente a diferentes tipos de suelo. Los mejores rendimientos, sin embargo, se obtienen en suelos bastante sueltos, con materia orgánica, bien ventilados y con un pH entre 5,5 y 7,5. Los suelos arenosos con bajo contenido de humus son menos adecuados, al igual que los suelos demasiado limosos y que favorecen la saturación de agua. El tipo de suelo también influye en las características morfológicas de las patatas. En suelos sueltos o de textura media, los tubérculos se desarrollan fácilmente, ya que no existen grandes obstáculos. Por lo tanto, es aconsejable preparar el suelo con cuidado.

Siembra y corte de papa

La siembra de patatas en el suelo se realiza preparando los surcos sobre los que se deposita la patata. Las distancias entre las patatas son de 25-30 cm. En este punto el surco se cierra y la patata se cubre con tierra, quedando a una profundidad de unos 10 cm. entre una hilera y otra la distancia a mantener es de al menos 60 cm. los tubérculos enterrados pueden tener diferentes tamaños. Hay patatas de siembra pequeñas, que tienen pocas yemas y por lo tanto pocos brotes, por lo que los tubérculos que desarrollan son limitados en número pero buenos en tamaño, mientras que las semillas grandes tienen más yemas y por lo tanto también generan más tubérculos pero de menor tamaño. Para equilibrar la siembra, las semillas grandes se pueden cortar longitudinalmente, manteniendo unos pocos cogollos por lado. Esta operación, que garantiza un buen ahorro de material de propagación, debe realizarse con precaución. Si desea cortarlo, es aconsejable cortarlo unos días antes de la siembra. De esta manera, se forma una capa suberosa en la superficie del corte, limitando la aparición de infecciones. También se recomienda desinfectar las cuchillas antes de proceder.

Irrigación

El cultivo de la patata tiene una cierta necesidad de agua, especialmente en ciertas etapas del ciclo biológico. El agua debe escasear inmediatamente después de la siembra, ya que el tubérculo ya está equipado con las reservas de agua necesarias. En la fase de crecimiento vegetativo, el agua es necesaria. Por lo tanto, será necesario prever la estación seca y las escasas precipitaciones.

Por lo general el riego se realiza por deslizamiento, luego por el surco, o por lluvia para grandes superficies, el suministro de agua debe ser uniforme, es decir, no se debe exagerar en una u otra dirección. No espere a que la planta muestre necesidad de agua o incluso se moje demasiado, provocando un estancamiento del agua que favorece la aparición de enfermedades criptogámicas. Siempre es bueno regar por la noche.

Fertilización

En los sistemas biológicos, la fertilización orgánica de un cultivo de papa debe ser evaluada con extremo cuidado, pero el estiércol puede ser utilizado, pero debe estar bien maduro, y en cualquier caso enterrado en el invierno.Si la fertilización se realiza con estiércol fresco, o con una distribución primaveral, justo antes de la siembra, esto no aporta ninguna ventaja al cultivo, por el contrario favorece la aparición de enfermedades del sistema subterráneo de la planta y provoca un crecimiento vegetativo desproporcionado, que no da lugar a un aumento de los rendimientos, por lo que es mejor evitar el estiércol tardío, si no se puede intervenir a tiempo.

Para mejorar la calidad del suelo, se puede enterrar el resultado del compostaje doméstico. Otra técnica para fertilizar el suelo de forma natural y no causar problemas, puede ser el abono verde de una leguminosa. Esto comienza en otoño.

La patata es también un cultivar muy exigente en cuanto a potasio. Esto se puede añadir al suelo añadiendo en pequeñas cantidades la ceniza de la chimenea. Tenga cuidado de ir despacio con la ceniza, que tiene la peculiaridad de alcalinizar el suelo. Las patatas se cultivan en suelos alcalinos, es decir, en suelos con un pH demasiado alto, lo que significa moderación.

Cuidados para el cultivo de la papa

El principal cuidado que hay que tener en el cultivo de la patata es el apisonado, una operación que tiene una doble finalidad, una técnica que ya hemos conocido hablando de hinojo y coliflor. En esencia, un montón de tierra es devuelto a la base de la planta. Al traer una mayor masa de tierra, se fomenta la tuberificación y al mismo tiempo se eliminan las malas hierbas.

La defensa biológica del cultivo de la patata contra enfermedades y plagas

Al igual que con otras plantas solanáceas, hay muchas adversidades que pueden afectar el cultivo de la papa. El tema merece un debate específico, al que nos referiremos en futuros artículos. En esta sección vemos los dos problemas principales que afectan al cultivar, el parásito más conocido y temido es la patata dorifora, que puede ser atacada con productos permitidos en la agricultura ecológica, concretamente en las fases larvarias se puede utilizar Bacillus thuringiensis ssp. Kurstaki (cepa EG2424). Para las etapas adultas, se puede utilizar azadiractina, el ingrediente activo del neem.

En cuanto a las enfermedades criptogámicas, la más temida es el mildiú velloso de la patata, Phitophthora infestans. Esto puede atacar tanto la parte aérea de la planta como los tubérculos. Contra esta enfermedad fúngica se puede intervenir con productos de cobre, con pulverizaciones a realizar con mucho cuidado. Es importante seguir siempre la etiqueta de los productos y realizar tratamientos en función de la frecuencia de las lluvias y del riego.

Cosecha y conservación de papas

Las patatas se cosechan cuando la planta está completamente seca en la parte aérea. El tiempo exacto dependerá de la variedad que haya elegido y de la época de siembra, en la casa se hace a mano. Por lo tanto, para facilitar la operación, es aconsejable elegir un momento en el que el suelo esté templado, es decir, ni demasiado seco ni demasiado húmedo. Para retirar los tubérculos del suelo y evitar en la medida de lo posible los daños mecánicos, es mejor evitar la azada y la pala. Entra suavemente en el suelo y levántalo sacando los primeros tubérculos, procede a medida que agrandes la zanja.

La conservación de la patata es muy delicada. El tubérculo debe estar bien limpio de todos los residuos de tierra. Las patatas dañadas por una mala cosecha, sin embargo, deben ser consumidas lo antes posible. los tubérculos más grandes y compactos serán los que conservaremos para el consumo.

La habitación adecuada para el almacenamiento debe estar bien ventilada, pero a oscuras, con una temperatura entre 5 y 6 °C. En estas condiciones, se evita la brotación y las patatas se almacenan durante más tiempo.

Las variedades de papas que se plantarán

Cerramos el artículo sobre el cultivo de la patata con una clasificación de las patatas de siembra. Estos son los que están presentes y disponibles en nuestro país. La clasificación principal es la que tiene en cuenta el color de la piel exterior, por lo que tendremos patatas:

  • Amarillo
  • Rojos

Una clasificación más detallada se realiza en función del color de la pasta interior, que puede ser:

  • Blanco
  • Amarillo

Combinando estos dos parámetros tendremos la clasificación comercial, a saber: cáscara amarilla y pasta blanca, cáscara amarilla y pasta amarilla, cáscara roja y pasta blanca, cáscara roja y pasta amarilla. al elegir la variedad de patatas de siembra, el consejo que le damos es que se guíe por sus gustos. Por otro lado, estamos haciendo una producción para uso familiar y no para la venta. Lo ideal sería encontrar papas de semillas orgánicas de variedades locales y autóctonas. Sin embargo, nos damos cuenta de que esta investigación no siempre es fácil y practicable, debido a la estandarización realizada por las industrias de semillas.